Y piensas aunque sea le ayudé a que pudiera comer, hasta 1 semana quizá, si le hubiera dicho, le compro su cena, hubiera ido a donde yo le dijera, sin preguntar nada, sin titubear, sin saber si yo le podría hacer daño de alguna forma.
¿Hasta dónde llega la necesidad de una persona, por llevar alimento a su boca?
Imposible no sentirse una pésima persona cuando ves a alguien en la calle pidiendo "para su taco" y la forma de calmar nuestra conciencia es diciéndonos "quizá lo ocupara para drogas o alcohol", quizá esos 10 pesos, esa torta iba a ser la única comida del día, quizá de la semana, quizá yo estoy equivocada con mi forma de pensar, quizá todos podemos superarnos, trabajando duro y luchando, hay miles de trabajos, muy mal pagados pero los hay, trabajos en los que te gritan, te denigran, pero trabajos al fin.
Lo que uno llega a soportar a veces por un poco de dinero para poder vivir.
Cada día al despertar y saber que debo ir a trabajar pienso en mis metas, la familia que quiero sustentar, mi casa, mi coche, mis viajes, MI SUEÑO, se me quita la pereza y me levanto en la mejor actitud que pueda tener, mis ganas de superarme pueden más que todo lo que pueda impedirme mejorar ¿será que tuve suerte al en encontrar un buen trabajo? ¿Ellos no tuvieron tanta suerte como yo? "La suerte es de quien la hace": dicen algunos, yo comparto mi suerte no dándoles 10 pesos, sino dándoles el taco y un poco de compañía.
Si es o no es lo mejor, sólo esa persona lo sabrá, si por esa pequeña acción esa persona no se rinde y sigue luchando, habrá válido la pena.
Ésta noche valió la pena.